Los niños necesitan pasar por el proceso de relación con los alimentos, su entorno, el ambiente... y no solo limitarse a abrir la boca y comer indiferentemente y menos a la fuerza.
Cuando intentamos alimentar a un niño distrayéndolo con las pantallas estamos perdiendo cosas esenciales como es el interactuar con los alimentos, ver las caras de los familiares, lo cual es muy importante para la adquisición de habitas saludables al imitar a los familiares. Si lo acostumbramos a ver la pantalla y abrir la tele, en un futuro el mismo adquirirá esa mala costumbre y preferirá ver la pantalla antes de interactuar con los miembros de la mesa.
Las pantallas audiovisuales son muchas veces un puerta de anuncios, películas, series que reflejan malos hábitos. Por eso mismo, se dice que uno de los factores de riesgo de sobrepeso y obesidad es la exposición a las pantallas, porque promocionan malos hábitos, y si exponemos desde pequeños a los niños les estaremos enseñando hábitos que en un futuro les perjudicará.
Anna Maria Jiménez Turégano
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